Los DNS Públicos de Google
El último paso que ha dado en su conquista por la red – véase que no dije control total- es ofrecernos DNS Públicos Gratuitos -Google Public DNS-.
Para los que no sepan el servicio DNS es el que se encarga de convertir las direcciones legibles por humanos, por ejemplo www.vidagadget.com a direcciones IP, en este caso 81.93.210.74. Normalmente, cada proveedor de Internet ofrece servidores para realizar esta función, aunque lo cierto es que no siempre estos son los óptimos.
Ya hemos visto o puede que hasta probado DNS alternos, ahí el caso de OpenDNS. Usualmente, quienes posean la configuración de DNS automática no sufren mayores problemas frente a estos cambios, pero quienes necesitan configurarlos de forma manual pueden encontrarse con una conexión caída sólo porque nadie avisó nada del lado del proveedor. Los números de OpenDNS son relativamente fáciles, especialmente para quienes han usado ese servicio desde hace un tiempo: 208.67.222.222 y 208.67.220.220. Google buscó números todavía más sencillos para recordar, aunque no dejan de ser direcciones bastante extrañas: 8.8.8.8 y 8.8.4.4.
Configurarlo es tan sencillo como ir a las preferencias de red de nuestro ordenador y utilizar los servidores 8.8.8.8 y 8.8.4.4. Eso sí, mejor probarlo bien antes de convertirnos en clientes habituales de este servicio para ver si la velocidad ofrecida es mejor o peor que la que nos da nuestro ISP.
De acuerdo a la publicación oficial hecha por Google, los dos beneficios principales de su servicio de DNS público son el rendimiento y la seguridad. Es curioso que no hayan utilizado el término “velocidad”, pero no ilógico, ya que hablan de reducciones de latencia y de la cantidad de búsquedas DNS. Mientras que el promedio para resolver un nombre es de unos 130 milisegundos, cuando entran en juego detalles como pérdida de paquetes, errores de “timeout” y errores 500 de servidor, el promedio puede rozar el medio segundo en los peores casos. Para combatir esto, Google propone con su servicio prevenir ataques de DoS (ya que agregan una carga muy dura sobre los servidores DNS), balance de carga, y pre-búsqueda de resolución de nombres. El hecho de impedir ataques de DoS nos lleva directamente al aspecto de seguridad, que también contempla contener variantes del ataque conocido como “envenenamiento de caché”. Si bien el servicio de Google buscará impedir esta clase de ataques, otros quedarán completamente libres, ya que Google ha dicho que no filtrará contenido en su DNS. Algunos ya pueden escuchar las carcajadas de ciertas formas de spyware flotando en la red…
¿Y si mi ISP -proveedor de internet- ya me provee DNS para que quiero otras? Porque puede que los servidores de tu ISP que se encargan de resolver DNS no funcionen todo lo bien que deberían, y ahí es donde entra el servicio de Google y el de otros. Concretamente Google en este caso ha puesto hincapié en dejar claro que con su infraestructura navegaremos más rápido y seguro.
A estas alturas mucha gente estará pensando en Google como la gran mano que mece la cuna -la red- pues no podría decirle que se equivocan o exageran, pues parare que la gran G quiere estar en todos aspecto que tenga que ver con la red, para que bueno es obvio que para su beneficio, sino piensen en toda la información que pasará por sus manos al momento que la gente use sus DNS, pero por otro lado también buscan beneficiarnos a nosotros, ahi tenemos el ejemplo de otros servicios que provee Google y que usamos a diario. Ahora es momento de probar y decidir, nadie nos obliga a nada, al menos aún no.
Más información | Google Public DNS.














